
Aquí encontrarás propuestas gerenciales para hacer de tu vida todo un arte: el arte de trabajar feliz.
Si estás buscando trabajo, prepara tu currículo desde dos perspectivas:
- En lo que sabes hacer: Detalla muy bien tus títulos que den cuenta de los elementos académicos que posees. Esto indicará tus capacidades técnicas.
- En lo que eres: Indica claramente de qué estás hecho. Es decir, hazle saber a la empresa interesada, que sabes leer, escribir, que sabes escuchar, que trabajas en equipo, que cumples rituales y cuáles son éstos, qué tanto cuidas a tu familia, qué libros lees, qué oficios desempeñas, entre otros.
Normalmente, la mayoría de currículos están enfocados en las habilidades meramente técnicas. O sea, se enfocan en lo que eres totalmente reemplazable. Mientras, si te enfocas en lo que eres, en tus habilidades humanas, esas sí que nadie las tiene porque eres único. Esa empresa no podrá nunca encontrar alguien igual a ti. Adelante entonces, comienza por mejorar tu currículo. Comienza perfeccionando tu carta de presentación.

¿La estás pasando mal en tu empresa o, simplemente ya no te conectas con el espíritu de tu organización? ¿ Sientes que te han dejado de lado? Pues pon en marcha esta actitud: Piensa en un animal que ames: No pienses precisamente en ese animal bello pero débil. Mejor piensa en uno fuerte, en uno en el que estés seguro de que no le importará que lo maltraten o hablen mal de él. Por ejemplo en mi caso, me gusta pensar que soy un León o un águila calva: Ambos, tienen claros sus objetivos y por más que los insulten o traten mal, no perderán de vista su objetivo. Pues de este modo, cuando camines por los pasillos de tu organización y estés con tu ánimo débil, imagina que eres ese animal que has escogido. Verás cómo te enriqueces de energía y vitalidad. A mí me funciona, ¿y a ti? Cuéntame qué opinas.