¿Cuánto cuesta portarse mal en una empresa? A veces, no cuesta una sanción; cuesta algo más rápido y más visible: valor. Porque hoy el mercado no espera a que llegue la sentencia ni a que se cierre la investigación: reacciona en caliente cuando la noticia estalla. Y ahí aparece una verdad incómoda: el buen comportamientoSigue leyendo «EL MERCADO NO PERDONA EL MAL COMPORTAMIENTO EMPRESARIAL»